Escritos para el alma I
Sorprendentemente somos quiénes escribimos nuestra propia historia, elegimos a cada instante cómo resolver las diferentes situaciones, con aciertos y errores. La actitud es la que define el crecimiento personal en todos los sentidos. Quienes nos rodean sentirán y recibirán lo mismo que están dispuestos a brindar. Las sonrisas, la escucha, contención y palabras con vuelo propio producen en tiempo y forma y rebalsan el alma agradecida. La vida es ¡pura belleza! ¡Admírala y disfrútala! El inmenso poder del perdón verdadero produce el nacimiento de nuevos milagros. Experimentar el poder que tienen las palabras es comprender. Porque en cada letra que componen las historias que se deslizan en las hojas de un libro, la vida plasmamos. Llamémosle privilegio, suerte, buen designio; seamos conscientes que a cada momento descubrimos que la mirada, la disposición a avanzar, crecer, recibir, aprender son los mejores regalos que podemos tener. Porque conllevan todo lo que deseamos, así se logran ...