Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como enamoramiento

Corazón de Matices

Imagen
D entro del ser se encuentran al tiempo que marca el pulso los deseos y los sueños, mil motivos de búsqueda. Porque poseen fuerzas innatas que nada puede contra ellas, sólo adquieren gran sabiduría para saber de los matices y sin cicatrices, ¡ser...felices! Creciendo en el tiempo, descubriendo, comprendiendo. conteniendo, conociendo lo íntimo, lo profundo, lo secreto, lo mejor. Incomparable, creativo. Así es el corazón de matices, impregnado del aroma del Amor. Viviana Cristina Vélez © todos los derechos reservados

VERDE HISTORIA

Imagen
  UNA RANA SALTABA DE UNA A OTRA RAMA SUS HUELLAS DEJABA PATAS Y PATITAS A PURA RISITAS.   UN SAPO LOCO MIRABA UN COCO QUE MUY RÁPIDO CAÍA SOBRE LA POBRE RANITA.   CAYÓ EN LA RAMA, DESPUES A LAS   HUELLAS, SIGUIÓ A LA RANA Y LE DIO EN LA CABEZA! ZA, ZA, ZA, ZAS!   EL SAPO ASUSTADO SALTÓ DE INMEDIATO SOCORRIÓ A LA RANITA PUES QUEDÓ PLANCHADITA.   LE MOJÓ LA CARA CON SU LENGUA LARGA, RANITA DESPERTÓ Y A CROAR COMENZÒ.   ESTA FUE LA HISTORIA QUE MAMÁ ME CONTÓ UN DIA DE CAMPO A PLENO SOL. Viviana Cristina Vèlez © todos los derechos reservados

ELENA LA CEBRA

Imagen
Elena la cebra se vistió de etiqueta de blanco con rayas Y muy perfumada.   Salió a trotar Con elegante andar. ¿Adonde irá?   ¿Será una fiesta? ¿Qué  cosa buscará? Y se fue lejos. ¿Cuándo volverá?   El atardecer llegó y Elena regresó. Con una flor en su oreja y un sombrero en su cabeza.   La cebra Elena mueve su melena que brilla en la noche, como destellos de estrellas.   Relinchos suaves  se escuchan, Y Elena responde, con intensa ternura.   Septiembre es primavera. Será que Elena Tiene ¿un amor cebra ?   Viviana Cristina Vélez © todos los derechos reservados                

EL MAR DE LOS SUEÑOS

Imagen
  Atardecer en el mar del sueño. Las nubes corrían sigilosas por el cielo, jugando a las escondidas con el viento.  Las olas bailaban impetuosas para las estrellas que comenzaban a brillar como pequeños diamantes en un  terciopelo teñido de bordó, rosa y turquesa. Poco a poco salía mirando expectante la Luna, aquella cuya  blancura radiante ilumina con su candidez. Los peces saltaban libres en las aguas del mar de los sueños.  Fran, un pez pequeño muy particular, un soñador. Desde hace un tiempo comenzó a entrenarse en saltar cada  vez más alto entre las olas por conseguir el logro de su gran sueño: despertar el interés, la mirada de la luna  bella. Cada noche se esmeraba con profunda pasión y repetía convencido: -algún día, ella me verá desde allí arriba y me llamará por mi nombre ¡lo sé!  Sus amigos peces que lo acompañaban siempre se reían mucho de su insistente afirmación; pues sostenían  que la luna jamás podría detener su mirada en un p...