Llegaron tres grillitos saltando baldosas, esquivando zapatillas entre la gente, encontraron un lugar lleno de luces y colores, pisos brillantes y muchos sonidos: rueditas que van y vuelven, música, risas, conversaciones, Tip! Tip! Tip! Que se repiten, botellas que se chocan, bolsitas, ¡bidù! ¡Bidù! ¡si!... Alarmas y tantos olorcitos diferentes que se dispersan por todos los rincones de ese gran lugar de colores. Un mundo para elegir con qué divertirse. - ¡Qué lugar más bonito! ¡me encanta! Dijo Tami, uno de los grillitos con cara de admiración. -Es un Supermercado, añadió Leny el grillo de mayor edad. – Aquí vamos a estar a resguardo del frio y la lluvia, y para comer nada nos faltará. - Qué cálido lugar! Si! ¿Podemos quedarnos aquí para pasar la noche? ¿qué les parece? Preguntó Sele, el grillo menor. Al unísono respondieron Tami Y Leny: -¡Si! El plan era genial, hacía tanto frío allá afuera y ahí estaba tan perfecto. Pronto llegaría la n...