Hay momentos en los que quienes escribimos descubrimos que las historias encuentran caminos propios. Caminos que trascienden las páginas de un libro para transformarse en preguntas, reflexiones y oportunidades de aprendizaje compartido. En el marco de la jornada de reflexión por el movimiento Ni Una Menos, tuve la enorme emoción de recibir una producción realizada por estudiantes de la Escuela Primaria N° 12, quienes trabajaron a partir de mi novela ¿Un sueño? Una lección de vida. La propuesta, impulsada por docentes y equipo directivo, permitió generar espacios de diálogo sobre los vínculos, el respeto, la libertad, la escucha y el reconocimiento del otro como persona con derechos, deseos y proyectos propios. La literatura posee una capacidad singular: nos invita a mirar situaciones desde diferentes perspectivas, a comprender emociones, a cuestionar conductas y a imaginar formas más humanas de relacionarnos. Cuando una historia llega al aula, deja de pertenecer únicamente ...