RINI Y VIC UNA HISTORIA SIN FIN
Era verano en la ciudad del sol, una hormiga colorada llamada Rini que al igual que todas las hormigas hacen, caminaba lenta detrás de otra llevando hojas, migas de pan y galletitas hacia su hormiguero. Como siempre un desfile de gotitas oscuras que van en una misma dirección. Cada día de calor y humedad las hormigas recolectaban y almacenaban comida para el invierno. Pero también disponían tiempo para distraerse detrás de un picaflor colorido o mariposa traviesa que invitaban a correr y jugar. Los días de lluvia también encontraban motivos para la diversión iban a chapotear en los charquitos y saludar a los caracolitos del lugar, intercambiando historias para reír y aprender nuevas cosas. Cuando veían que un humano arrojaba al piso resto de caramelo o chicle, corrían compitiendo a ver cuál llegaba más rápido, o quién en el afán por ganar caía en la trampa melosa de un chicle muy masticado. El entusiasmo y el disfrute de esos pequeño...