Miren lo que traigo hoy… un abuelo trabajó con él y su nieta me lo regaló. Recordé que María E. Walsh tuvo uno en su infancia con el que jugaba. Y entonces pensé debe ser puente de literatura. No es un disfraz, tampoco un delantal ni un uniforme. Este el Mameluco Literario. En sus bolsillos guarda memoria, libros, personajes, palabras, canciones, dibujos y mucho más. Algunas veces me ayuda a escribir, otras veces me invita a soñar, a generar y acompañar lecturas. Pero lo más importante es que este mameluco no tiene dueño ni dueña: es para todos. Porque los colores, las palabras y los trabajos no son de varón ni de mujer, son de quien los quiera usar. En la Semana de la ESI Hoy visitó el Jardín de Infantes N°930 Morón Presentó lecturas, compartió reflexiones e intercambios acerca de las palabras que nos hacen sentir bien, los trabajos que admiran y sobre afectividad. ¿Quieren ver qué tesoros esconde? ¡Vamos A ver! Este mameluco nos recuerda algo: que cada persona tiene derecho a el...