TELMA, LA MÁGICA PRINCESA


La ranita salta y salta

salpica con agua,

Si no te corres, te baña.


Croa y croa sin cesar,

avisa que la lluvia

por largo rato estará.


Estira su lengua larga,

atrapa una mosca blanca.

La envuelve lentamente

Y  a su barriga la lanza.


En un charco inmenso

descubre un gran espejo-

Se mira de un lado,

se mira  del otro

 Y guiña un ojo,

con cara de asombro!


Un beso volaba

con alas de mariposa,

lucía varios colores 

azul, amarillo y rosa.


La miraba asombrada

-¡Qué raro vuela con lluvia!

¡Qué mariposa tan astuta! 


De pronto detuvo el vuelo

Y se posó en sus labios

Y no fue más verde,

Y no fue más rana.


Ahora es una princesa 

que come milanesas,

baila en ojotas,

Y juega a la pelota.


Mira la luna 

y a la una 

come helado 

de aceitunas.


Esta es la historia

de la princesa Telma, 

me la  contó mi abuela,

tomando la merienda.


Si un beso se escapa 

Y a una rana encuentra 

Algo mágico ¡sucede!

Una princesa ¡sin dientes!

© Viviana Vélez  todos los derechos reservados








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