Una sombra divertida
Una sombra jugaba en la ventana, se estiraba, saludaba, subía, bajaba, se ensanchaba y achicaba. Con el viento bailaba y también era estatua.
Esa sombra llegaba por las tardes, en verano y por las mañanas, en invierno. A veces no llegaba y faltaba, yo la esperaba pero nada. Ella tenía sus asuntos y yo no preguntaba.
Me alegraba verla disfrutar de su estadía. Era ella la sombra más linda.
Múltiples formas tomaba; estrella, flor, nube, helado, manzana, pelota, mariposa y hasta en corazón. Si precisamente eso llamado "creatividad” la caracterizaba. Una sombra fascinante.
Una mañana de mucho viento, fría y gris anunciaba una gran tormenta que trajo mucha lluvia y destrucción; techos, nidos, antenas, árboles y plantas. Desde ese día no volví a ver a la sombra que alegre me acompañaba. Espere y espero cada día su regreso ¿Qué será de ella? ¿Por dónde andará? regalando piruetas, sorprendiendo a la vida y dibujando al azar.
© Viviana Vélez todos los derechos reservados