Motor Espiritual

 Hay un motor interno, que trabaja en mí

Un motor innato que se instaló

Desde el día de mi concepción.

Motor que genera internamente nuevas fuerzas,

Continuas y que nunca se agotan.

Es un motor aislante de miserias, tristezas y angustias.

Motor lleno de pasión por vivir.

Alegría por compartir y Amor para ministrar.

El brillo que poseo, resplandece en mí.

con  luz infinita, opaca  sombras de temores

e  inunda almas con absoluta Paz.

Extraordinario, eterno, indispensable.

Es el Soplo de vida, generador de entusiasmo.

Promueve, comprende y contiene.

Sublime, atemporal.

Ese motor es Presencia divina.

y es así como ya no me falta nada.

Cada  letra emana de su palabra,

y guía mis pasos en sabiduría,

amor y verdad.

Viviana Cristina Vélez © todos los derechos reservados

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