Construir memoria: una responsabilidad pedagógica hacia el futuro

Reflexiones desde una capacitación que invita a revisar nuestras prácticas docentes en clave democrática, sensible y colectiva.

Hay jornadas que no se agotan en el cronograma ni se archivan en una carpeta institucional. Permanecen. Se quedan trabajando por dentro.

La capacitación “Construyendo Memoria”, realizada en el Centro Cultural Gorki Grana y organizada por el CIIE Morón, fue una de esas experiencias que invitan a detenerse, escuchar y volver a mirar la propia práctica con otros ojos.

Participé desde mi rol de docente, dejando que la palabra circule sin apuro, en un clima de profundo respeto, compromiso y reflexión compartida. La propuesta nos convocó a interpelar nuestras prácticas, a preguntarnos qué memorias construimos cotidianamente en las aulas, qué relatos sostenemos, cuáles habilitamos y cuáles aún esperan ser nombrados. Porque educar no es solo transmitir contenidos: es tomar posición frente al tiempo, es decidir qué huellas dejamos para las generaciones futuras.

En un país democrático y libre, la memoria no es un tema del pasado: es una tarea del presente. Se construye cuando somos capaces de validar la voz del otro, de escucharla desde el respeto, aún en la diferencia y de construir acuerdos con compromiso colectivo. La memoria también se escribe en el modo en que dialogamos, en cómo enseñamos a convivir, a disentir sin excluir, a pensar sin imponer.

Como docentes, somos parte de un entramado vivo que enlaza historia, identidad y porvenir. Cada gesto pedagógico una pregunta, lectura compartida, una palabra cuidada, puede convertirse en un acto de memoria activa, capaz de formar sujetos críticos, sensibles y conscientes del mundo que habitan.

Durante el encuentro, se produjo además un intercambio cálido y respetuoso con autoridades educativas, acerca del rol y labor diaria docente de todos los niveles.

Tuve la oportunidad de dialogar con el Director provincial del nivel superior, Carlos Grande a quien compartí  ejemplares de mis cuentos, que observo con calidez y detenimiento, también mi recorrido como autora en el fomento de la lectura y la literatura como prácticas culturales y pedagógicas. El reconocimiento de declaración de interés educativo que me otorgó el Consejo Escolar, compartido con generosidad por la directora del CIIE Vanesa Depaoli. Este encuentro fue una invitación a seguir construyendo, en diálogo con otros, caminos posibles entre educación, memoria y palabra.

Elegí vivir ese momento desde la sobriedad y el cuidado del rol, permaneciendo como participante activa de una capacitación profundamente movilizadora. Porque también ahí, en la manera de estar, de escuchar y de respetar los tiempos del otro, se construye memoria.

Agradecida por esta instancia de reflexión y capacitación.

Construir memoria es animarse a interpelarsin borrar la voz ajena.

Es escuchar, validar, acordar

y sostener el compromiso de educar en libertad.

Porque enseñar, en democracia, es confiar en el futuro y cuidarlo desde hoy.



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