Pesca de concientización en el Río Paraná: residuos, riesgo ambiental y un gesto que transforma
Contaminación en el Río Paraná: residuos y riesgos ambientales en Puerto General Alvear, Entre Ríos.
En el Río Paraná, a la altura de Puerto General Alvear, una jornada de pesca en condiciones de crecida dejó al descubierto una problemática persistente: la contaminación en espacios naturales.
La presencia de residuos, la aparición de fauna afectada y el hallazgo de un objeto inusual evidencian el impacto del descuido ambiental, mientras que una acción concreta de limpieza y el testimonio de una vecina alertan sobre los riesgos para el ecosistema y los animales domésticos.
El río nos decia
Bajaba crecido, espeso, con ese tono marrón que no deja ver el fondo pero lo dice todo. Arrastraba ramas, historias, restos. Como si alguien hubiera sacudido la memoria del agua. Llegamos sin saber que ese día no íbamos a pescar peces.
Primero fueron los cangrejos.
Dos. Aferrados, tensos, como si defendieran algo invisible.
Elvi los devolvió al agua con un gesto que no era solo cuidado… era respeto.
Después, el candado.
Pesado. Cerrado. Oxidado. Salió desde el fondo como si el río hubiera decidido entregarlo.
No protegía nada.
Solo conservaba la memoria de haber sido usado para impedir. Y entendimos, sin decirlo, que hay cosas que se hunden… pero no desaparecen. Pero el verdadero impacto no estaba en el agua.
Estaba en la orilla.
Bolsitas de nylon como banderas rendidas. Latas aplastadas. Restos sin historia ni vergüenza.
Un paisaje donde alguien pasó y eligió no cuidar. Entonces ocurrió lo más importante del día.
Elvi dejó la caña. Y empezó a recolectar:
Uno por uno. Sin ruido. Sin testigos.
Como quien repara algo que no rompió.
Como quién entiende que el mundo no mejora con discursos, sino con manos.
En medio de esa tarea, apareció una mujer.
Buscaba a su cachorra.
Catalina.
Pequeña, mestiza, de pelaje brilloso, con un pretal azul Francia que destacaba como un trazo de cielo en movimiento. Media torpe, curiosa, profundamente cariñosa.
Su humana mamá lo dijo con claridad: debía estar atenta a todo lo que Catalina pudiera encontrar, porque lo que otros dejan puede ser peligro.
—Catalina… —llamó.
Y la cachorra, entre la curiosidad y el amor, eligió volver. Ahí, sin querer, se reveló una verdad incómoda: cuando el ambiente se descuida, la libertad se vuelve riesgo.
Detenerse y observar lo sucedido.
La escena ocurrida en la ribera del Río Paraná no es aislada. La acumulación de residuos en espacios naturales refleja prácticas que impactan directamente en el ambiente, la fauna y la vida cotidiana de quienes transitan estos lugares.
La acción de recoger lo que otros dejaron no es menor: es una forma concreta de intervención que recupera el valor de lo común y pone en evidencia que el cuidado ambiental no depende sólo de políticas, sino también de decisiones individuales.
Ese día no pescamos peces. Pero sacamos a la superficie algo más profundo: la diferencia entre pasar por un lugar o hacerse responsable de él.
Cuando el río también susurra historias
Nube, Sombra y el río que susurra
Un cuento sobre la memoria del agua y el cuidado de la naturaleza. Porque a veces el río no solo arrastra. También devuelve, muestra y enseña.
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Nube, Sombra y el rio que susurra Viviana Vélez ©





