EL MAR DE LOS SUEÑOS
Atardecer en el mar del sueño. Las nubes corrían sigilosas por el cielo, jugando a las escondidas con el viento. Las olas bailaban impetuosas para las estrellas que comenzaban a brillar como pequeños diamantes en un terciopelo teñido de bordó, rosa y turquesa. Poco a poco salía mirando expectante la Luna, aquella cuya blancura radiante ilumina con su candidez. Los peces saltaban libres en las aguas del mar de los sueños. Fran, un pez pequeño muy particular, un soñador. Desde hace un tiempo comenzó a entrenarse en saltar cada vez más alto entre las olas por conseguir el logro de su gran sueño: despertar el interés, la mirada de la luna bella. Cada noche se esmeraba con profunda pasión y repetía convencido: -algún día, ella me verá desde allí arriba y me llamará por mi nombre ¡lo sé! Sus amigos peces que lo acompañaban siempre se reían mucho de su insistente afirmación; pues sostenían que la luna jamás podría detener su mirada en un p...